El aire comprimido es aire que ha sido comprimido por un compresor y elevado a una presión superior. Las válvulas de seguridad para aire comprimido se utilizan para proteger depósitos y tuberías sometidos a presión.
En cuanto el aire contenido en un depósito o una tubería alcanza o supera la presión de ajuste de la válvula de seguridad, esta se abre y libera el aire comprimido, reduciendo así la presión del sistema. Ajustamos la presión de tarado de la válvula de seguridad al valor solicitado por el cliente y, posteriormente, la precintamos.
La válvula de seguridad se abre, como máximo, cuando la presión supera en un 10 % la presión de ajuste y vuelve a cerrarse cuando la presión desciende un 10 % por debajo de dicho valor. La válvula de sobrepresión se identifica con las letras D/G, correspondientes a vapores y gases. Se trata de una válvula de descarga libre, lo que significa que, en caso de sobrepresión, el aire comprimido se libera directamente al entorno. Por este motivo, solo debe utilizarse con fluidos no peligrosos.
Para facilitar su comprobación y limpieza, la válvula dispone de un mecanismo de apertura manual giratoria. Este mecanismo debe accionarse periódicamente para evitar la acumulación de suciedad que pueda dañar la válvula y para comprobar su correcto funcionamiento.