Las válvulas de cierre para manómetros son imprescindibles para poder comprobar la presión o sustituir el instrumento de medición incluso con la instalación en funcionamiento. La válvula de cierre para manómetro se instala entre la tubería sometida a presión y el manómetro de comprobación. Cuando se desea leer la presión, se abre la válvula. De este modo, el manómetro instalado a continuación puede utilizarse para leer la presión de servicio.
Válvulas de cierre para manómetros: sustitución rápida y sencilla del instrumento de medición
Las válvulas de cierre para manómetros permiten sustituir de forma rápida y sencilla los instrumentos de medición defectuosos. Las válvulas disponen de un tornillo de purga situado entre el manómetro y el asiento de la válvula. Esto permite realizar una comprobación del punto cero. Para ello, se cierra la línea de alimentación mediante la válvula y se purga la válvula a través de la conexión de ventilación. Si mediante este procedimiento se comprueba que el instrumento de medición de presión está defectuoso, puede desmontarse de la conexión de sujeción o del manguito de conexión del manómetro con la válvula cerrada. A continuación, puede instalarse un nuevo instrumento. La salida de purga debe colocarse de forma que el fluido expulsado no pueda causar lesiones al personal. En aplicaciones de vapor, la válvula debe disponer de una conexión de prueba para poder volver a comprobar el instrumento con un manómetro patrón sin necesidad de desmontarlo.
Válvulas de cierre para manómetros para numerosas aplicaciones y en diferentes versiones
En muchas aplicaciones, la presión debe comprobarse periódicamente mediante un instrumento de medición. Las válvulas se utilizan en la construcción de maquinaria e instalaciones, en las industrias química y petroquímica, en el suministro energético, en plantas de biogás, en la industria farmacéutica y en la tecnología medioambiental. Existen diferentes versiones de las válvulas adaptadas a aplicaciones con fluidos líquidos, gaseosos o vapores. Están disponibles en acero inoxidable 1.4571, acero 1.0460 y, para aplicaciones más sencillas, en latón. Según el tipo de válvula, el material de estanqueidad es PTFE o grafito. El rango de presión de las válvulas de acero o acero inoxidable va de 0 a 400 bar, mientras que las válvulas de latón alcanzan hasta PN250. Según la versión, las válvulas cumplen las normas DIN 16270 o DIN 16271. Cada válvula dispone de una rosca con conexión de ½" para el manómetro. Para facilitar la integración de nuestras válvulas de cierre en sistemas CAD, puede descargar gratuitamente un archivo STEP 3D (stp) de la válvula correspondiente. No importa si necesita la válvula con vástago, espiga, brida de prueba o espiga de prueba. En la página de detalle del producto también encontrará el precio, el plazo de entrega y la ficha técnica correspondiente para su descarga. Para cualquier consulta, póngase en contacto con nuestro equipo.